Yo que soy pobre como para no poder comprar un auto pues me tengo que enfrentar a diario con lo incómodo que es viajar en el sistema de transporte colectivo Metro.
No es tanto por las personas con las que vas acompañado, aunque de eso en otra ocasión hablaré, sino por el maldito ruido que ya me tiene harto de la mafia conocida como "los vagoneros" los cuales van gritando las puras ofertas con su insulso tonito de voz de pito mal afinado, no se por que razón tienen que hacerlo, pero lo peor no acaba ahí, sino que los que traen los "20 kilates de oro de Marco Antonio Solís", o el disco "reventón latino" formato mp3 o formato normal ponen su escándalo como si deveras uno estuviese interesado en comprar su basura.
Y para acabarla de amolar siempre suben en el instante más inoportuno.